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Las últimas noticias sobre los proyectos
que tiene la industria nuclear de importar residuos radiactivos a
países que pasan momentos de crisis económica y debilidad
institucional. Y las últimas novedades sobre la lucha que,
para impedir esto, emprenden entidades no gubernamentales rusas y
argentinas, al igual los pobladores de Mayak y Ezeiza.
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Informes y documentos
Mayak: una fabrica de muerte en Rusia
Últimas noticias
Greenpeace: la triste historia rusa puede repetirse en la Argentina.
Greenpeace dio inicio hoy a una exhibición
fotográfica por internet en la que muestra la tragedia
humana de un pueblo ruso afectado por los residuos radiactivos, y tomó
como caso testigo a la Argentina: como Rusia tras su colapso económico
de 1998, ahora nuestro país es víctima de la industria nuclear
que, aprovechándose de la avidez de dinero y la debilidad institucional,
es empujado a aceptar residuos que otros países no quieren tratar.
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PRODUCCIÓN
Argentina: Oscar Soria, Andy
Stein, Marta Goldfaber y Juan Cruz Mones Cazon.
Rusia: Polina Malysheva, Alexey
Morozov, Evgeny Usov y Vladimir Tchouprov.
- Greenpeace: la triste historia
rusa puede repetirse en la Argentina
- BUENOS AIRES y MOSCÚ (27 de octubre de 2002).– Mientras
los diputados se preparaban en el Congreso para tratar un acuerdo que
implica el ingreso de residuos radiactivos a la Argentina, Greenpeace
expuso documentos sobre el gigante experimento hecho con la gente de Mayak
por la industria nuclear e hizo un llamado a que la Argentina no repita
las políticas equivocadas de Rusia, que por avidez de dinero y
en medio de la debilidad institucional aceptó tratar residuos nucleares
de otros países.
La exposición sobre la tragedia “silenciosa” de Mayak
forma parte de los esfuerzos de Greenpeace para sensibilizar a todo el
mundo sobre los nefastos efectos de los residuos radiactivos y para llamar
al gobierno ruso a una inmediata evacuación de la zona y a no aceptar
residuos nucleares (1).
Los documentos revelan la horrible extensión de contaminación
radiactiva. Más de l.5 millones de personas de Cheliabinsk (sobre
una población total de 3.2 millones de personas) están bajo
amenaza de radiación en su ambiente y su comida. Antes que Mayak
comenzara a operar en 1950, 45 sobre 100.000 tenían cáncer.
Para el año 2000 la cifra ascendió a 360 sobre 100.000,
excluyendo información detallada de las áreas cercanas a
las ciudades nucleares.
En un solo pueblo, Tatarskaya-Karabolka, 500 de las 640 personas tienen
cáncer, aproximadamente el 80%. Las fotografías son el testimonio
de la destrucción masiva perpetrada por la industria nuclear en
los alrededores de las poblaciones. Ellas son un pequeño disparo
de vida en las sombras de la industria nuclear. Media vida.
Mayak está en el centro de las ambiciones del Ministro de Asuntos
Nucleares (Minatom), de convertir al país en un gran vertedero
de basura nuclear. Minatom espera poder importar alrededor de 20.000 toneladas
de combustible nuclear gastado, en el contrato, calcula que ganarán
alrededor de 20 millones de dólares estadounidenses. Asegura haber
tenido discusiones con un número importante de potenciales clientes,
incluyendo Alemania, Inglaterra, España, Suiza, Japón, Taiwan
y Corea del Sur.
“Hemos sufrido demasiado por la radiación, al punto que cada
semana alguien de nuestro pueblo muere de cáncer. Por lo tanto,
por qué los miembros del Parlamento, no piensan bien antes de permitir
la basura nuclear en nuestro país? Por favor, piensen en nuestro
futuro. Lo pidió Ramzis Faizullin, que vive cerca de Mayak (2).
Minatom intentó justificar la importación de combustible
nuclear gastado, es la única forma de ganar dinero para poder limpiar
los alrededores. Asimismo, un informe de la Corte Federal de Auditores
Rusos expusieron esta mentira. Entre 1998 al 2000, los Auditores encontraron
que Minatom recibió 270 millones de dólares estadounidenses
en ayuda internacional para ayudar a negociar la crisis del gerenciamiento
del combustible nuclear gastado, pero fue imposible de verificar en que
se había gastado la plata. Es muy difícil de creer que Minatom
es una organización transparente, y que lo único que desean
es ganar dinero para incrementar su programa nuclear, pues lo único
que les interesa es liderar el mercado sin importar la contaminación
ambiental.
“El gobierno ruso ha dado muestras de que no le interesa el bienestar
de su gente y de tener un ambiente limpio... no pueden garantizar que
el daño a la salud de la población será recompensado.
En esta situación, un mayor desarrollo de la industria nuclear
en el país es un crimen contra la moralidad”, dijo Anna Ilina,
una comprometida abogada de la región de Cheliabinsk (3).
La muestra da la voz de alarma a la gente, que ya había pagado
el precio de la “Guerra Fría” y que ahora están
esperando se concrete algún tratado internacional contra el vertido
de basura nuclear. Se espera que los gobiernos del mundo no deslinden
responsabilidades y no sigan enviando su basura nuclear a países
que, como la Argentina o Rusia, no tienen garantías de proteger
la salud y el medio ambiente de sus poblaciones.
NOTAS
(1) Las fotos fueron tomadas por el reportero gráfico holandés,
Robert Knoth, en los pueblos de los alrededores del complejo nuclear de
Mayak, en 2000 y 2001. Su trabajo fue extensamente publicado y hasta 1994
el estuvo trabajando en muchas partes del mundo, incluida Afganistán,
Sudan, la antigua Yugoslavia, Angola, Somalia, Guinea y Sierra Leona.
(2) Ramzis Faizullin sufre de hidrocefalia y requiere medicación
muy cara para calmar sus dolores de cabeza.
(3) La abogada Ana Ilina representó a casi dos docenas de víctimas
de radiación, en sus esfuerzos para que sean compensados por sus
sufrimientos y altos costo médicos.