Tierra firme, un adiós al Esperanza.

noviembre 25, 2009 | Categoría: Blog Esperanza, Greenpeace, Oceanos

¡Hoy ya les escribo desde tierra!

Después de casi tres meses navegando por el océano Pacífico nuestra expedición llegó a su fin y la mayoría de nosotros ha regresado o está regresando a sus lugares habituales.

Hay sentimientos encontrados, porque tanto tiempo en el mar te llega a cansar mucho y es un verdadero “alivio” bajar del barco, pero también es muy triste porque en esos meses de convivir con tanta gente llegas a hacer buenos amigos y amigas a los que no sabes cuándo volverás a ver. Además, como dicen, la vida en el mar es más sabrosa.

Luego de navegar por miles de kilómetros tratando de evitar y documentar la manera irracional con lo que devastamos los mares, llegamos a las Islas Cook, un pequeño paraíso situado en el Pacífico Sur, entre la Polinesia Francesa y Fiji. Este hermoso país consta de 15 islas que juntas tienen un área de solamente 240 km. cuadrados, pero su Zona Económica Exclusiva tiene casi 2 millones de kilómetros cuadrados. Es decir que tienen una riqueza natural gigante que –como en la mayoría de casos en estos pequeños países isleños- no está beneficiando a sus pobladores sino a las grandes flotas industriales que vienen de países extranjeros.

Algunos datos que nos demuestran esto:

• El negocio global de la pesca mueve alrededor de 300.000 millones de dólares al año, pero estos países –en los que se pesca un alto porcentaje de ese negocio- reciben sólo 400 millones al año entre todos ellos.

• En esta región trabajan alrededor de 8.000 barcos pesqueros, de los cuales el 90% son de países ajenos a la zona.

La última etapa de este viaje tuvo como objetivo encontrar y reportar las actividades ilegales de pesca en el mar de las Islas Cook. Como ya no estábamos en aguas internacionales no podíamos “actuar” para detenerlas, pero en este caso el proveer de evidencias al gobierno sobre estos actos puede resultar más beneficioso que evitar que uno o algunos barcos pesquen.

En el mapa se presentan en color naranja las áreas en las que patrullamos durante casi tres meses en esta expedición y que estamos empujando para que se conviertan en reservas marinas, probablemente la última esperanza para el atún en este lado del Pacífico.

Un claro ejemplo de esto fue cuando después de varios días de encontrar barcos de distintas nacionalidades, y reportar sus posiciones y actividades, nos topamos con el Koyu Maru 3, un barco de bandera japonesa pescando ilegalmente en aguas de las Islas Cook (no tiene licencia de ese país). Las fotos –con la posición GPS- que tomamos desde el helicóptero permitieron al gobierno de este país iniciar un reclamo formal al gobierno de Japón. Nos contaron que ellos sospechaban hace tiempo de este barco y muchos otros de bandera japonesa, pero que es la primera vez que han logrado tener las evidencias necesarias que les permitirán exigir sanciones y recibir compensaciones económicas.

Es una confirmación más de lo importante que es el “dar testimonio”, uno de los principios originales de Greenpeace que ha logrado que todo el mundo se entere de tantas atrocidades contra nuestro planeta que habrían seguido escondidas si no hubiera habido alguien que las saque a la luz.

Ahora todos estamos contentos del trabajo realizado y queremos disfrutar de estar en tierra firme, pero estoy seguro de que voy a extrañar mucho al Esperanza y a toda la gente con quién compartí estos meses de mi vida. Espero volver pronto y seguir poniendo mi granito de arena para que el mundo continúe siendo un buen lugar para vivir.

Muchas gracias a todos los que leyeron mis mensajes y siguieron nuestra expedición. Sigan protegiendo al planeta, apoyando a Greenpeace y llevando una vida responsable. Disfruten todos los días del mundo hermoso que tenemos y hagan todo lo que puedan por cuidarlo.

Les mando un abrazo,

Publicado por Felipe Vallejo

9 Comentarios

JuanM dijo, noviembre 25, 2009 @ 7:56 pm

Muy linda la historia relatada, y muy importante la labor que desarrollaron este tiempo. Espero puedan seguir trabajando de esta manera, y continuar contribuyendo por un mundo mejor cada día.

Saludos

marta palacio dijo, noviembre 26, 2009 @ 11:08 am

excelente trabajo…gracias por todo…gracias a todos. M.P

Aldana dijo, noviembre 27, 2009 @ 12:32 pm

Leer historias como esta compensa la tristeza que siento al leer noticias del desastre que estamos haciendo con nuestro querido planeta.

Muchísimas gracias y sigan así!!!!!!

Aldana

susana dijo, diciembre 4, 2009 @ 9:48 am

Me alegra y me emociona que puedan hacer esta contribucion que nos benefecia a todos muchas gracias

Alejandro Peña dijo, diciembre 7, 2009 @ 6:19 pm

Que valioso lo que hacen! felicitaciones!!!!!
Un abrazo.

Cinti Aguero dijo, diciembre 8, 2009 @ 4:06 am

hola :)
soi cintia aguero de villa mercedes san luis.. y bueno qeria comentarles de la bronca que tengo de lo qe esta pasando en el mundo tengo 15 años y no soporto mas esto.. estoi convenciendo a mi papa de qe utilizemos energia solar.. y me pongo de cabeza a averiguar en internet como hacer para construirlo (aclaro qe mi papa sabe algo de albañeria) y resulta qe me leo miles de paginas web y al fin tengo qe pagar como 50.000 euros aproximadamente para poder construirlo :S es mucho dinero y en mi casa no podemos pagarlo.. pero no hay qe perder tiempo hay qe actuar ya y nose qe puedo hacer.. vivo en una casa de clase media baja y no puedo hacer muchoo.. :(
bueno queria pedirles una solucion o saber en qe puedo ayudar?
me parece muy bien lo qe ustedes hacen! todos tendrian qe sumarse..

ana maria dijo, enero 17, 2010 @ 3:37 pm

Ya lo decia Rosseau, “EL LOBO ES EL LOBO DEL HOMBRE” y no se equivocó.
Se nos llena de tristeza profunda el alma cuando leemos otro caso de injusticia y desamor acompañado de falta de respeto por la vida misma.
Soy de las muchisimas personas alrededor del mundo que colaboro desde mi hogar y mi vida cotidiana en pos de con un granito ínfimo de arena hacer algo por el planeta y no como tantos que se conmueven ante las cosas que la naturaleza está provocando por la desidea del hombre y sin embargo observando van a la playa por ejemplo y dejan volar al viento sus bolsas de polietileno como todo lo que consumen, sin siquiera educar a sus hijos para el futuro.
Cada uno de nosotros debemos enseñar con el ejemplo, en playas, rios, lagunas.

ana maria dijo, enero 17, 2010 @ 3:42 pm

Cinti, felicitaciones por tu deseo y búsqueda, así es como podemos todos participar en lograr la diferencia.
Enseñar con el ejemplo como cuando vamos a la playa llevar nuestra bolsita y poner todo aquello que consumimos lo mismo que en ríos, lagunas y aún en las ciudades donde residimos.
Hay un método que es interesante respecto al reciclado de plástico. Aquellos que fabrican reciclando hacen una obra de caridad para colegios, etc. y nosotros como particulares podemos comprobar cuántos kilos somos capaces de aportar si juntamos aquello que vemos.
Jóvenes como vos son la esperanza del futuro-

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