Siemens abandona el negocio nuclear

El gigante alemán Siemens, uno de los mayores proveedores eléctricos del mundo, anunció que abandonará completamente el rubro de la energía atómica. Esta decisión fue tomada meses después de que el parlamento alemán aprobara un plan para cerrar todas sus centrales nucleares para 2022, decisión que Peter Loescher, Director Ejecutivo de Siemens, calificó como “el proyecto del siglo”.
Esto reafirma una tendencia mundial de apartar la energía nuclear de las matrices energéticas por los altísimos riesgos que suponen para la población, sus enormes costos económicos, y la ignorancia sobre el destino final de residuos altamente radiactivos. El sector empresarial sigue a Estados como Alemania, Suiza e Italia en su decisión de abandonar esta energía.
Las relaciones de Siemens con Argentina en materia atómica fueron siempre muy estrechas. La empresa alemana fue la encargada de construir a fines de los sesenta en la provincia de Buenos Aires, la primera central atómica de nuestro país: Atucha I.
A mediados de la década de los ochenta, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) celebró un contrato con Siemens para construir Atucha II –la tercera central local, luego de Embalse, en la provincia de Córdoba-, pero las constantes demoras en su avance llevaron a Siemens a retirarse del negocio. Las obras las continuaron técnicos nacionales y desde el Gobierno estarán inaugurando esta planta en los próximos días.
¿Por qué Argentina apuesta por una tecnología que llama “de punta”, pero las principales naciones del mundo están abandonando? Porque llega tarde a un mercado que demostró privatizar los beneficios y socializar los riesgos, y dio lamentables e irrefutables evidencias de que al invertir en energía nuclear se juega con la vida humana: Chernobyl (URSS, 1986) y Fukushima (Japón, 2011).
El país tiene una visión cortoplacista y poco ambiciosa, ignorando la posibilidad de apostar por un futuro renovable como el que garantizan energías como la eólica. El mismo Director de Siemens declaró que el objetivo de Alemania de alcanzar un 35% de energías renovables para 2020 era “totalmente alcanzable”. Argentina tiene una Ley que promete un 8% de corte renovable para 2016, pero está lejos de su cumplimiento.
De corazón espero que los vecinos de Lima , Zárate y Embalse, no tengan nunca que salir a la calle como lo han hecho ayer 60.000 japoneses en Tokio, diciendo cosas como “estoy aquí hoy parcialmente para criticarme a mí mismo por haber sido tan indiferente a los riesgos nucleares hasta ahora”, palabras de una mujer que trabajaba en la Prefectura de Fukushima.
Sé que los argentinos tenemos la voluntad y la inteligencia para ver que no podemos poner una fuente energética tan riesgosa –y sin soluciones para sus residuos- antes que la vida humana. No dejemos que los lobistas atómicos hablen por nosotros. Digámosle NO a la energía atómica.
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Mauro Fernández
Campaña Clima/Energía
Greenpeace Argentina
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Publicado por Mauro Fernandez
35,000 argentinos le dijeron NO al Plan Nuclear de su gobierno | Revista Latitudes | Más allá del "100 x 35" dijo, septiembre 30, 2011 @ 6:27 pm
[...] El sector empresarial también abandona sus inversiones en el sector nuclear. Siemens, uno de los mayores proveedores eléctricos del mundo, anunció que abandonará completamente el rubro de la energía atómica. Argentina compró el primer reactor de Siemens para Atucha I, y en la década de los ochenta celebró un contrato para la construcción de Atucha II, pero por las constantes demoras Siemens abandonó el proyecto. [...]