Greenpeace pidió a China una economía más verde

marzo 5, 2010 | Categoría: Biodiversidad, cambio climático, energía, Greenpeace, Tóxicos

La Asamblea Nacional Popular de China inició hoy sesiones para decidir el plan económico de China desde el 2011 al 2015 y Greenpeace exigió políticas que incluyan un impuesto al carbón para desalentar su uso, la eliminación de los subsidios que asisten a la fabricación de fertilizantes, el cese inmediato de la comercialización de cultivos transgénicos, y un fuerte endurecimiento de las leyes contra la contaminación provocada por productos químicos peligrosos.

Del modo en que China, una de las principales potencias del mundo, encare su economía en los próximos años, también dependerá el futuro del medioambiente en este país y en el mundo.

“La degradación ambiental paralizará el milagro económico de China, a menos que la nación se apresure en su evolución hacia una economía verde”, advirtió el director de campañas de Greenpeace China, Sze Pang Cheung.

Greenpeace propuso una serie de recomendaciones en cuanto a las políticas a seguir :

1.Durante el período de 12 º plan quinquenal (2011 a 2015), China debería elaborar un impuesto al carbón, tan pronto como sea posible. Esto aceleraría la reforma de los precios de los recursos, en particular el del carbón. Los ingresos fiscales se deben utilizar para fomentar el desarrollo de tecnologías limpias, como la adaptación de la eficiencia energética y las energías renovables;

2. China debe aplicar políticas más favorables para aumentar aún más la cuota de energías renovables y promover la construcción ecológica, la eficiencia energética y el uso del transporte público;

3. China debe controlar, difundir, y eliminar los productos químicos peligrosos, como los contaminantes de metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes;

4. China debe eliminar los subsidios a la producción de fertilizantes químicos e imponer políticas fiscales, tales como un impuesto al fabricante sobre los recursos y sobre la contaminación del medioambiente.

5. China debe reforzar los reglamentos de plaguicidas en la Ley de Seguridad Alimentaria;

6. China no debería comercializar ningún alimento genéticamente modificado (en particular el arroz y el maíz), y debería comenzar una investigación exhaustiva sobre los efectos de algodón transgénico en el medio ambiente, en la vida de los agricultores y sus repercusiones para la seguridad alimentaria;

7. China debe reorganizar su sector agrícola pasando de la agricultura química intensiva a la agricultura ecológica.



Publicado por Laura Colombo

Dejar un comentario