Greenpeace documenta las consecuencias a largo plazo del derrame de BP
Greenpeace continúa su actividad en el Golfo de México documentando los impactos del derrame de petróleo de BP. El responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace Brasil, Joao Talocchi, estuvo recientemente visitando uno de los Centros de Rehabilitación de Aves en Louisiana. Allí son revisadas y limpiadas decenas de aves, de diferentes especies, a las cuales se les quita el petróleo con detergente, agua y cepillos de dientes. Luego son etiquetadas, monitoreadas y, finalmente, son liberadas al medio natural. El centro ya liberó más de 500 hasta el momento, un número no demasiado grande, si se tiene en cuenta que el desastre afectó a una superficie costera de más de 885 kilómetros.
Pero la limpieza de las aves no es suficiente para detener los impactos del derrame. Cuando llegue el verano y comiencen a migrar, cientos de miles utilizarán los pantanos y las aguas del Golfo como una parada obligatoria en su camino a otras áreas del Golfo de México y América del Sur. Muchas especies de pájaros cantores y aves acuáticas se alimentan y descansan en las áreas afectadas. Y, si algunas de las especies que son responsables de la propagación de semillas de árboles en el Amazonas son dañadas por el petróleo durante su migración, las consecuencias pueden llegar a afectar a la selva amazónica. Dado que los ecosistemas están estrechamente vinculados, también van a estarlo en cuanto a los impactos que sufren.
Hace unos días BP anunció que, finalmente, el pozo fue cerrado. Pero, incluso si las pruebas que se están llevando a cabo ahora demuestran que eso es cierto, y aún si no llegara a derramarse ni una gota más de petróleo, nadie sabe con exactitud cuánto tiempo los ecosistemas y comunidades van a tardar en recuperarse de la tragedia. El caso de las aves migratorias es solamente uno de los muchos ejemplos de los impactos a largo plazo que deja el desastre de BP. Los 550 millones de litros de aceite que brotaron de pozo Macondo van a seguir afectando el área del Golfo en los años venideros.
Cada vez que BP actúa correctamente, no hace otra cosa que cumplir con sus obligaciones. La población y la fauna del Golfo están comenzando un arduo y largo camino en el intento de lidiar con el desastre provocado por las grandes petroleras. Es para evitar otras tragedias como esta que necesitamos una prohibición permanente de las perforaciones mar adentro promoviendo la utilización de energías limpias, seguras y renovables para el desarrollo de tecnologías que son las que darán fin a la actual adicción al petróleo que tiene el mundo.
Publicado por Laura Colombo

R.A.B. dijo, Julio 21, 2010 @ 3:09 pm
Bueno, que empieze a pagar la empresa. Y el gobierno de EE.UU. una verguenza: nunca hace nada, Obama tendría que estar haciendo algo, porque no estamos hablando de un accidente chico, no basta con decir: “Uy, nos equivocamos, pero ya cerramos el agujero”. Siempre lo mismo EE.UU., haciendo daño a su antojo… ¿pero quienes se creen que son? ¿los dueños del mundo?