Activistas de Greenpeace bloquean la salida del tren radioactivo para protestar contra la política energética del gobierno alemán
Esta tarde cinco activistas de Greenpeace bloquearon, con lo que simulaba ser un camión de cerveza, la salida del “tren radioactivo” (un convoy que transporta 123 toneladas de desechos nucleares) en la estación Dannenberg, a 30 kilómetros de su destino, Gorleben (Alemania). El camión, al destapar su fachada, llevaba inscrita la siguiente leyenda: “Residuos Nucleares = Callejón Sin Salida – No Más CASTOR” y al poco tiempo de sucedido el bloqueo, seis activistas más se encadenaron al suelo alrededor y otros colocaron barras de acero y hormigón sobre la calzada, impidiendo que la policía los mueva.
El camión se convirtió en el el hogar de 5 personas quienes, a través de un vidrio a prueba de balas, capturaron imágenes que transmitieron en vivo en una pantalla grande para la prensa. De esta manera, impidiendo el acceso a los dos únicos caminos que conducen a Gorleben, demoraron el recorrido de los últimos kilómetros que marcaban el tramo final del traslado vía terrestre del cargamento.
Anoche, el tren fue detenido durante varias horas por los actos de protesta pacífica anti-nuclear que surgieron en toda Alemania. Se estima que la manifestación convocó unas 10 mil personas, incluyendo residentes locales, grupos políticos, agrupaciones ambientalistas, clubes de fútbol, sindicatos y la sociedad civil en general. Si bien, ya existían precedentes de manifestaciones similares –en 1997 hubo protestas contra medios de transportes destinados a residuos nucleares-, la participación de ayer superó en gran escala cualquier movilización anti-nuclear que haya conocido Alemania.

Cinco mil personas pasaron la noche sentadas en las vías del tren, sin importar las bajas temperaturas que actualmente sacuden al viejo continente, con el objeto de detener al tren convoy que transportaba los residuos radioactivos peligrosos.
Los agricultores también se manifestaron pacíficamente en las vías llevando 600 tractores hacia la zona de las protestas, con los que bloquearon las “carreteras nucleares” para llegar a Gorleben.
Seguir leyendo »
Publicado por Sol Silber

Esta mañana activistas de Greenpeace se presentaron en la puerta del Parlamento Europeo, en Bruselas, para denunciar la falta de soluciones para gestionar los residuos radioactivos. Mientras que, en la puerta del edificio, un grupo se encadenó a dos contenedores con muestras de este tipo de residuos (provenientes de instalaciones nucleares del Reino Unido, Francia y Bélgica), otro escaló los mástiles de las banderas de los países que producen los niveles más altos de desechos, sosteniendo carteles con la leyenda: “No hay solución para los residuos radiactivos”.