Sobrepesca: Acción de Greenpeace ante un buque pesquero para denunciar la destrucción del mar

Activistas de Greenpeace Alemania se manifestaron hoy en contra de los subsidios para la destrucción y la sobrepesca de los mares por los buques pesqueros locales. Poco antes de la salida del barco “Jan Maria” de Bremerhaven, un grupo se colocó en las cuerdas que amarran la flota y otro grupo de buzos se sumergió en el mar para colocar una cadena a una de las hélices mientras sostenían carteles con la leyenda: “No usen dinero de los impuestos para destruir el mar”.
“La codicia de la industria pesquera ha saqueado por completo los mares y lo ha hecho en frente de nuestros hogares. Hoy en día la explotación subvencionada es una práctica que sigue realizándose en todo el mundo", declaró Iris Menn, marina experta de Greenpeace. Con una longitud de 117 metros y 5.000 toneladas de capacidad de carga, el pesquero de arrastre "Jan Maria" es uno de los mayores buques de la flota de la Unión Europea (UE). Su capacidad de pesca es de dos a tres veces mayor de lo considerado para realizar una pesca sostenible.
El resultado es que la población de peces que queda en las aguas de la UE son de sobrepesca mientras que la flota pesquera subsidiada sique explotando otras regiones del océano, como el oeste de África. Un informe reciente de Greenpeace muestra que desde 1999, el "Jan Maria" goza del apoyo de 23 millones de euros provenientes, directa e indirectamente, de la Unión Europea.

Mientras tanto, los ministros de la Unión Europea fracasaron en su tarea de proteger los océanos. A mediados de diciembre, solicitaron una asignación anual de cuotas de pesca pero los intereses económicos se priorizaron sobre la protección de las poblaciones de peces. Y los ministros casi nunca siguen las recomendaciones de la Comisión.
Por el contrario, decidieron ampliar las cuotas de pesca o debilitar las reducciones recomendadas. De esta manera, resolvieron, por ejemplo, aumentar en un 68 por ciento la pesca del arenque en el sur del Mar del Norte, en lugar de respetar el porcentaje recomendado de 19%.
También, mientras que la Comisión había pedido que se suspenda la pesca del bacalao en las aguas del Kattegat, los ministros solamente acordaron reducir las tasas a un 30 por ciento.
De hecho, la propia Comisión de la Unión Europea se ha considerado a sí misma y a su Política Pesquera Común (PPC) un completo fracaso. El 88 por ciento de las poblaciones comerciales de peces en aguas comunitarias están sobreexplotados y una cuarta parte del pescado se pesca fuera de Europa.
Este fue el resultado del exceso de capacidad de la flota europea y de sus destructivos métodos de pesca. Por lo tanto, ambos están a prueba en la actual reforma de la Comisión.
Greenpeace exige que se reduzca la sobrecapacidad de la flota pesquera. Además, pide a la Comisión que siga las recomendaciones científicas, mientras decide sobre las nuevas tarifas.
Publicado por Laura Colombo










