El Gobierno danés pide penas de cárcel para los activistas de Greenpeace que reclamaron por el clima en Copenhague
Once activistas de Greenpeace podrían ser condenados a penas de cárcel por una protesta pacífica realizada hace más de un año. En 2009, durante una cena de gala celebrada por la reina Margarita II de Dinamarca para los líderes mundiales en el marco de la Cumbre Climática de las Naciones Unidas en Copenhague (COP15), los activistas lograron infiltrarse en la alfombra roja y desplegar carteles con la leyenda “Los políticos hablan, los líderes actúan”.
En lo que constituye una ofensiva totalmente desproporcionada, la fiscalía de Copenhague pidió penas de cárcel y el pago de multas; en total son once los activistas acusados y también la sede local de Greenpeace. En aquel momento, tres activistas se hicieron pasar por invitados a la cena: “Soy el Jefe de Estado del Reino Natural”, fue todo lo que necesitó decir el entonces Director Ejecutivo de Greenpeace España Juan López de Uralde para que lo dejaran pasar. Fue acompañado por su “esposa” Nora Christiansen y su “guardaespaldas” Christian Schmutz’s, todos vestidos de gala. Una vez adentro, el grupo desplegó los carteles poniendo en evidencia a los políticos y los pobres avances realizados en la cumbre, y fueron expulsados y encarcelados en pocos minutos. En total, pasaron más de 20 días en la cárcel, incluyendo Navidad y Año nuevo.
El problema es la dureza con que se intenta condenar a éstos y a otros activistas detenidos en su momento por la protesta. Los cargos incluyen: allanamiento de morada, falsificación de documentos, y hacerse pasar por funcionarios públicos. Como agravante, se está haciendo uso de una vieja ley que aboga por penas mayores ya que la reina de Dinamarca se encontraba en el recinto y se considera la protesta como una ofensa hacia ella. Esta ley, que nunca antes se utilizó, requiere la aprobación expresa del Ministro de Justicia del país. Todos estos puntos atacan fuertemente el derecho de las personas a manifestarse pacíficamente, en uno de los países más democráticos del mundo pero que amenaza con dejar de serlo.
“…Los cargos son completamente desproporcionados a nuestra protesta pacífica, que pedía que los jefes de estado tomaran acción. La amenaza de los cargos podría hacer que la gente deje de participar en protestas pacíficas, que son una parte integral de cualquier democracia sana”, declaró Nora, una de las activistas.
Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, que está en Copenhague en un taller junto a 70 expertos sobre cómo deben respetarse las protestas pacíficas en los estados democráticos, dijo que si el estado danés “insiste en buscar un castigo desproporcionado para los activistas pacíficos, no sólo daña su propia reputación, sino que cuestiona el derecho de los ciudadanos en todo el mundo a manifestarse por sus creencias“.
Publicado por Franco Meconi


Volví hace un rato de la demostración y les escribo rápido antes de irme a dormir. Hoy a la mañana Copenhague amaneció completamente nevado y toda la tripulación del RW se fue a trabajar fuera del barco y nos quedamos sólo el Capitán, el Segundo Oficial, el Jefe de máquinas, el cocinero y yo.





