Amazonas en peligro: Greenpeace pide a la presidencia de Brasil que vete el nuevo Código Forestal

Activistas en la COP17 en Durban reclaman a Brasil que abandone las motosierras y la deforestación
Hoy, activistas de Greenpeace en ciudades como París, Roma, Londres, Helsinki, Estocolomo y Durban están manifestándose en las embajadas de Brasil de sus respectivos países para reclamar a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que proteja el Amazonas. La integrante de Greenpeace Brasil, Nathalia Clark, escribió una nota en la cual describe la situación de amenaza que está viviendo el Amazonas y manifiesta el reclamo urgente a la presidencia de Brasil:
“La semana pasada, los senadores de Brasil aprobaron un texto que condena a los bosques de Brasil a su destrucción. El gobierno y la agroindustria hicieron un acuerdo a puertas cerradas y rechazaron una enmienda que solicita una moratoria de diez años sobre la deforestación en el Amazonas. Este rechazo reveló las verdaderas intenciones detrás del texto del nuevo Código Forestal y el sector que está detrás de este cambio.

Activistas se manifiestan en la embajada de Brasil en Estocolmo
La enmienda era una oportunidad de oficializar algo que estuvimos conociendo en los últimos años mientras veíamos cómo la deforestación iba disminuyendo en Brasil: no es necesario talar los árboles para aumentar la producción. Sin embargo, el sector agroindustrial se queda con la mejor parte del arreglo y el texto del nuevo Código Forestal sólo finge salvar los bosques, mientras que en realidad prepara el terreno para una mayor destrucción.

Activistas en Helsinki piden a Dilma que salve el Amazonas
Esta semana se espera que el Senado otorgue su voto final. Después, el proyecto vuelve a la Cámara de Representantes y, luego, es entregado a la presidenta, Dilma Rousseff, para su aprobación. Rousseff es quien ahora tiene el poder para salvar los bosques. Ella debe vetar el nuevo Código Forestal y hacer realidad las promesas de la campaña verde que promocionó para ganar su puesto como presidente.
Pero, lamentablemente, las señales que está dando son negativas. Mientras que el nuevo Código Forestal estaba siendo cooptado en el Senado, Dilma asistió a un evento que celebró los sesenta años de la Confederación Nacional de Agricultura, que representa a la agroindustria y los grandes agricultores. Mientras que el Senado se aseguraba de que la ley beneficiara al sector agroindustrial, la Presidenta les estrechaba la mano y les hacía saber que el gobierno de Brasil apoya las mentiras.

En la embajada de Brasil en Londres los activistas reclaman por las selvas al ritmo de una batucada
Dilma Rousseff debe recordar las promesas que hizo a los brasileros: que no iba a permitir que continúe la deforestación. Hoy, le enviamos un mensaje en las embajadas de Brasil en todo el mundo, donde los voluntarios marcharon al ritmo de la música tradicional de samba e hicieron un llamado a la presidenta para proteger la selva amazónica y detener los cambios destructivos de Código Forestal de Brasil.

Greenpeace reclama a Brasil en la embajada de Roma
Brasil hizo importantes avances en la lucha contra la deforestación en los últimos años, y durante los últimos seis años las tasas de deforestación fueron disminuyendo. El proyecto de ley del nuevo Código Forestal amenaza ese progreso, pero todavía hay tiempo: la presidenta Dilma debe vetar el nuevo Código Forestal”.
Mirá más fotos de las acciones por el Amazonas en todo el mundo:
Publicado por Laura Colombo











