El regreso de Copenhague
De vuelta en casa. Después de semanas en Copenhague trabajando a destajo junto a otros 250 activistas en un país donde la protesta no está bien vista y las legislaciones se modificaron para flexibilizar el arresto de cualquiera que se manifieste pacíficamente, el regreso al hogar tiene un sabor amargo.
Y no por haber convivido con esas condiciones, porque amamos nuestro trabajo e hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance con corazón y profesionalismo, sino porque los que pudieron hacer algo en esta cumbre no lo hicieron. Hasta muy tarde a la noche, los presidentes del mundo estuvieron negociando en la Cumbre sobre el Clima y cerraron la reunión sin lograr un acuerdo que valga la pena, en pocas palabras un acuerdo que no es ni justo, ni ambicioso ni vinculante. Tuvieron una oportunidad y la desperdiciaron; pudieron oír el reclamo de millones de personas y cuidarlos de un peor futuro, pero prefirieron cuidar los intereses de las industrias que contaminan a quienes los votaron y a ellos mismos.
La jornada de ayer no fue fácil: mientras los líderes negociaban en el último día de la cumbre, las medidas de seguridad se extremaron. 110 activistas, entre ellos Fabi, que todavía está en Copenhague, estaban preparados para una importante acción en el aeropuerto pero cientos de policías rodearon el lugar y el riesgo fue demasiado grande para realizarla.
Durante el camino de protesta en la Cop, muchos de nuestros compañeros quedaron detenidos. El Director Ejecutivo de Greenpeace España Juan López de Uralde y tres activistas más pueden pasar la Navidad entre rejas por desplegar un cartel que decía “Los políticos hablan, los líderes actúan” en la alfombra roja de una cena de gala en la que participaban los jefes de Estado y la Reina de Dinamarca. Por eso, hoy en Copenhague más de 100 activistas realizaron una vigilia con velas que formaban el mensaje “Injusticia climática” para pedir que los liberen.
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La Cumbre terminó y no se lograron los resultados el clima necesita, pero a pesar de la decepción, no vamos a callarnos nunca. Fuimos muchos los que alzamos la voz en esta cumbre y aunque en esta reunión no nos hayan escuchado, todavía los líderes tienen la posibilidad de tomar las medidas necesarias para salvar el clima. Ahí estaremos nosotros, Greenpeace, los activistas y todos ustedes para recordarles sus responsabilidades con el planeta y con quienes vivimos en él.
Gracias por habernos acompañado en estos días y reafirmarnos que su apoyo es siempre fundamental para nuestro trabajo. Seguimos la lucha y sabemos que nos acompañan, estén cerca, que ya les estaremos contando como continúa esta historia.
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Publicado por Leonardo Silva
Volví hace un rato de la demostración y les escribo rápido antes de irme a dormir. Hoy a la mañana Copenhague amaneció completamente nevado y toda la tripulación del RW se fue a trabajar fuera del barco y nos quedamos sólo el Capitán, el Segundo Oficial, el Jefe de máquinas, el cocinero y yo.





